La botella Nº 76: “Enta omry de Umm Kuthum y tres espías.”

Muchas veces las historias cortas llegan a eclipsar a sus protagonistas. Recordamos el hecho, pero no a sus autores. Y vivirlas así en primera persona es una experiencia maravillosa. No temes que alguien te reconozca, el anonimato te permite el grado de relajación sublime. Para mí no es una cuestión de prioridades, es una cuestión de emociones. Cuando vives intensamente lo importante no es que tu papel sea grande o pequeño, sino qué recuerdos te deja con el paso del tiempo. Accedí a contar esta historia por petición de una amiga mía. Aunque los pocos nombres que utilizaré serán inventados y las fechas carecerán de lógica cronológica, el papel de sus protagonistas podría despertar el interés poco sano de algunas personas. Así que para no complicar la vida de mis antiguos amigos y garantizar su anonimato mi relato será abreviado.

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