La botella Nº 85: “Papa Francisco y el genocidio armenio vs Mario Draghi y el Brexit”

draghi y papa

Soy una persona laica. Pero tengo un profundo respeto al actual Papa Francisco. Junto con Mario Draghi los dos están muy por encima de la masa gris de la clase política europea. El primero clama al cielo para que la humanidad no olvide la misericordia y sepa vencer el mal con el bien. El otro clama a los gobiernos por políticas fiscales y reformas eficientes, explicando una y otra vez que la política monetaria solo sirve para estirar, pero no puede empujar una economía que adolece de dinamismo. Y a los dos les ignoran olímpicamente…

Hoy el Papa Francisco estaba rezando el Memorial del primer genocidio del siglo XX en Ereván, la capital de Armenia. En la breve oración del Papa resonaban especialmente las palabras: “Señor, ten piedad de nosotros, perdona nuestros pecados”. Lo mismo que decía ayer en voz baja el Gobernador del Banco Central Europeo viendo el primer hundimiento de la Unión Europea en el siglo XXI. Probablemente mi querido lector se sorprenderá viendo el paralelismo que estoy trazando, pero para mí es evidente y ahora se lo explico.

Aquella inmensa matanza en el año 1915, cuando las potencias europeas, distraídas con la Primera Guerra Mundial, miraban hacia otro lado porque no les importaba el destino de los armenios del Imperio Otomano, me recuerda (salvando las distancias) con lo que está pasando ahora. Y no solo me refiero a la crisis de refugiados sirios, a la barbarie del Daesh, sino también a los futuros monstruosos que estamos formando ahora en Europa. Y tenemos precedentes. Hitler siempre recordaba a sus colaboradores la impunidad del exterminio sistemático de civiles armenios cuando ordenó poner en marcha el exterminio de los judíos en todos los territorios del III Reich.

Al comienzo del siglo XX los países europeos intentaban defender sus intereses por encima del interés común europeo. Como lo hacen también ahora con diferentes matices. Y los gobernantes europeos eran igual de mezquinos como los de hoy. No tardaron en aparecer los extremismos de la izquierda y de la derecha. Como los de ahora. Y Europa se hundió en la miseria, sangre y desesperación. Como nos puede volver a pasar mañana.

No hay que olvidar que detrás de los acontecimientos políticos siempre están los hechos económicos. La Reserva Federal norteamericana, con el nefasto recuerdo histórico de la Gran Depresión del 1929, ha financiado con “Quantitative easing” las necesidades financieras del Gobierno Federal. En la Unión Europea, la alargada sombra de la hiperinflación alemana de los años 1920-1924, ha limitado la acción del BCE. La complejidad política e institucional europea, y la asincronía cíclica de sus economías, no ponen las cosas fáciles. Y Mario Draghi clama desde hace tiempo a los gobiernos por políticas fiscales y reformas estructurales que, mejorando la competitividad y la productividad, impulsen el crecimiento de la economía europea y reduzcan las tasas de desempleo. En vano. La inútil clase política europea prefiere mirar al otro lado. Nadie quiere asumir la responsabilidad. Incluso sabiendo que con su cobardía se hipoteca el futuro de las próximas generaciones, incluso se pone en duda su sostenibilidad económica, financiera y social de la propia Unión Europea. Una cobardía que roza ser delictiva.

Veo las imágenes de la liturgia. Los cantos armenios tienen un sabor antiguo, lo mismo que los ancestrales ropajes negros, cónicos de la cabeza a los pies, del Katholikós y los obispos armenios. Las imagenes el rostro serio, tenso del Papa Francisco refleja dolor por las víctimas del genocidio armenio. El recinto circular abierto, formado por doce monolitos inclinados de basalto, dispuestos en forma que recuerda a personas inclinadas sobre “llama perenne”, está lleno de coronas de flores blancas y amarillas, los colores del Vaticano. El Papa Francisco se queda rezando con los ojos cerrados e inclinado hacia adelante. Los demás le esperan en respetuoso silencio en honor de los mártires. Recuerdo a Juan Pablo II en este mismo lugar en el año 2001 plantando un árbol con motivo del mil setecientos aniversario de la conversión de Armenia, el primer país cristiano de la historia. Los hacía con dolor en el corazón, para que nunca se repitan tragedias como esta.

Y ayer fue UK el primer país de la historia en romper la baraja y abandonar la Unión Europa. ¿Se repetirán más salidas como esta? Bruselas quiere demostrar que la opción del Brexit ha sido una mala idea. Vamos a ver cómo lo van hacer en la cumbre europea del próximo martes y miércoles. De momento este fin de semana, tanto británicos, tanto el resto de los europeos han amanecido unos 20% más pobres que hace unos 48 horas en términos económicos. Y en términos geopolíticos el doble de vulnerables. ¡Chapó!

Mientras Europa en el estado de shock está viendo las comparecencias vacias de varios dirigentes europeos con sus trajes caros, corbatas impecables y barbas arregladas, mostrando su preocupación y sorpresa ante el inesperado Brexit, yo, con la amarga sonrisa recuerdo un viejo proverbio armenio: “Si detrás de toda barba hubiese sabiduría, todas las cabras serían profetas.

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One response to “La botella Nº 85: “Papa Francisco y el genocidio armenio vs Mario Draghi y el Brexit”

  1. Me encanta este proverbio Armenio, se puede aplicar a tantas situaciones!!
    Al hilo de lo que relatas, recordé un proverbio árabe que usaba mucho mi madre: “ocultan el sol con un tamiz!”. A quien quieren engañar!

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