La botella Nº 70: Existen galaxias ocultas detrás de la Vía Láctea

Vía Láctea
El aliento del Gran Atractor

En la botella Nº 62 escribí sobre la captación de misteriosas señales más allá de la Vía Láctea. Estas extrañas señales parecen estar originadas por misteriosos acontecimientos más allá de la Vía Láctea. Su captación permitirá saber más sobre la estructura cósmica en la red del Universo y ha servido ya como una prueba de la física fundamental a la teoría de la relatividad de Einstein. Él tenía razón en su teoría sobre las ondas gravitacionales. Hoy la Ley el de Equivalencia ha sido confirmada oficialmente.

Y aprovechando la presentación mundial del acontecimiento más importante de la física moderna de los últimos 100 años, quiero presentar el descubrimiento de cientos de galaxias ocultas detrás de la Vía Láctea. Hasta ahora han permanecido ocultas al otro lado de nuestra Vía Láctea. Este hallazgo ha sido posible a raíz de la búsqueda de explicación para la misteriosa anomalía gravitatoria conocida como “El Gran Atractor”. El importante descubrimiento se publicó recientemente en la prestigiosa revista científica “Astronomical Journal”.

Desde la Tierra la zona central de nuestra galaxia se levanta como un muro de estrellas y polvo. Esta pared nos impide ver lo que hay al otro lado. Pero la existencia de “El Gran Atractor” era un indicio muy relevador para los astrofísicos. ¿Qué es exactamente? Es una fuerza descomunal que arrastra a cientos de miles de galaxias hacia una zona concreta del espacio. La misteriosa región del “Gran Atractor” se descubrió por primera vez a finales de los años setenta del siglo XX. Se detectó que la trayectoria de cientos de miles de galaxias se desviaba, y mucho, de la dirección que deberían seguir si solo actuaran las leyes de la expansión universal. Tenía que haber “algo” tremendamente grande y lo suficientemente masivo como para atraer a tantas galaxias al mismo tiempo. ¿Pero qué?

Para entender la razón de este brutal movimiento se utilizaron todas las nuevas tecnologías y muchas horas de investigación científica pura y dura. Utilizando las avanzadas posibilidades del instrumento CSIRO del radiotelescopio Parkes, equipado con un nuevo tipo de receptor, los astrónomos han conseguido penetrar a través de ese “muro” y echar un vistazo a una amplia región de espacio que hasta ahora había permanecido inexplorada. Y han descubierto las nuevas galaxias que se encuentran a 250 millones de años luz de distancia, muy cerca en términos astronómicos. Habían permanecido ocultas todo esto tiempo por la propia Vía Láctea. De momento no podemos ver con más claridad lo que sucede “al otro lado” de nuestra propia galaxia con “El Gran Atractor” que parece estar “arrastrando” hacia sí a la Vía Láctea, junto a cientos de miles de otras galaxias al otro lado del “muro”, con una fuerza gravitatoria equivalente a la de billones de soles.

El Sr. Listen Staveley-Smith de la Universidad de Western Australia y el principal autor de la investigación afirma que su equipo ha logrado ver, al otro lado de la Vía Láctea, 883 galaxias, de las que por lo menos un tercio eran totalmente desconocidas. Según sus palabras textuales, “la Vía Láctea es muy bella, por supuesto, y resulta muy interesante de estudiar, pero bloquea completamente la vista de otras galaxias que están detrás de ella”.
Actualmente no comprendemos qué es lo que está provocando la aceleración gravitatoria de la Vía Láctea, ni tampoco de dónde procede. Sabemos que en esa región desconocida hay unos cuantos grandes grupos de galaxias, cúmulos y super cúmulos, y que toda la Vía Láctea se está moviendo hacia allí a más de dos millones de kilómetros por hora.

El astrónomo Renée Kraan-Korteweg de la Universidad de Ciudad del Cabo y coautor del trabajo, explica en la revista científica que elaborando un mapa de distribución de galaxias al otro lado de la Vía Láctea han utilizado toda una serie de técnicas, pero solo las observaciones por radio han tenido éxito a la hora de permitirnos ver a través del grueso muro de polvo y estrellas de nuestra propia galaxia. Una galaxia media contiene unos cien mil millones de estrellas, por lo que encontrar cientos de nuevas galaxias ocultas detrás de la Vía Láctea aporta una gran cantidad de masa de la que no sabíamos nada hasta ahora.

Ahora sobre todo hay que aclarar el misterio de «El Gran Atractor» y de la fuerza descomunal que arrastra a cientos de miles de galaxias hacia una zona concreta y desconocida del espacio. El movimiento de «El Gran Atractor» según los autores del estudio es “como si fueran briznas de hierba en medio de la corriente de un río”. Para comprender qué es exactamente, se necesitarán muchas horas de trabajo, empleando ordenadores cuánticos que pronto harán posible el empleo de nuevas tecnologías en el campo de la astrofísica. Probablemente nos permitirán ver con más claridad lo que sucede “al otro lado” de nuestra propia galaxia. La pregunta es: ¿nos gustará entonces lo que descubriéremos?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s