La botella Nº 60: ¡Feliz Navidad!

navidad

Aunque no soy partidario de grandes celebraciones, me gustaría felicitar a todos mis amig@s que encuentran la Navidad en su corazón con esta entrañable fecha. Supongo que para much@s su verdadera alegría no solamente ha sido descubierta bajo el árbol de Navidad, sino también en la esencia de la inocencia de la felicidad. Es una de las pinceladas mágicas de la infancia, que deja su fugaz estela en el camino de la madurez. Aun así no entiendo porque una de las fiestas romanas que nada tiene que ver con la figura histórica de Jesús de Nazaret está asociada con el amor a los demás. Si la gente quiere amar, ¿por qué tiene que esperar a la Navidad para hacer eso? Ni en las Cartas de Pablo de Tarso encontraremos respuesta a esta sencilla pregunta…


Por encima del ajetreo festivo sería correcto acordase de los más necesitados, de los que están pasando muy mal, de los que después de la nochebuena no llegaran a celebrar la nochevieja… pero no quiero hacerlo ahora fundaméntale porque es humillante y tremendamente cínico acordarse de los que necesitan nuestra ayuda solo una vez al año. ¿Y qué baremo utilizaremos para medir la desgracia de un ser humano?

Una persona puede sentirse sola, aun cuando mucha gente la quiera, escribió Ana Frank en su diario. Y la soledad es el hambre más difícil de saciar hasta que aprendemos a quererse a sí mismo. Pero al mismo tiempo el talento se cultiva en la soledad, la voz de la conciencia también se siente en la soledad y la voz del destino se oye más claramente en el silencio absoluto de la noche. Como decía Gustavo Adolfo Bécquer, “la soledad es muy hermosa… cuando se tiene junto a alguien a quien decírselo”.

A veces estamos ansiosos recibir respuestas, a veces tenemos prisas haciendo preguntas, pero más vale mirar atentamente a los ojos de las personas que nos importan. Y su mirada me dice que ella es muy inteligente, tiene compasión, comprensión y ternura. Tiene talento, tiene belleza y, probablemente, tiene suerte. La suerte libra de muchas desgracias, pero a nadie del miedo. ¿Tiene ella miedo de vivir? Creo que no. ¿Y de qué tiene miedo? Supongo que teme desaprovechar su vida, dedicarse a tareas que aniquilan el precioso tiempo, de no encontrar el sentido y la calma detrás de los años que ve pasar…

Permítame querida amiga, poner mi mano en tu hombro y susurrarte al oído: si tus miedos e inquietudes te piden que te tires por una ventana, procura que sea un primer piso. Recuerda que cuando solucionas un problema dejas sitio para el siguiente. Y la vida es una maratón, donde gana el último que cruza la meta de la puerta del cementerio. Mírate al espejo, eres preciosa, cuídate mucho y disfruta de cualquier instante alegre que te regala la vida. Tú ya has regalado al mundo tu sonrisa, tu talento y tu amor.

¡Feliz Navidad!

7 comentarios en “La botella Nº 60: ¡Feliz Navidad!

  1. Querido compañero de actividades deportivas… Tenemos pendiente esa conversación en el jacuzzi para analizar nuestro 2015, pero ya tendrá que ser en el 16… ¡Felices fiestas! ¡Nos vemos pronto!

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  2. Muchísimas gracias Patricia. Es un placer verte por aquí. 🙂 Tenemos pendiente desmontar un par de departamentos de Recursos Humanos por inútiles y prepotentes. Ninguna empresa puede ser mejor o peor que las personas que la integran. Hablaremos sobre esto en 2016. ¡Feliz Navidad y Feliz año 2016! 🙂

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